Golpe a la defensa de los derechos humanos

Como en su momento la legislatura local de Jalisco impidió la reelección de la Lic. Guadalupe Morfín Otero en la titularidad de la CEDHJ, asambleístas del Distrito Federal impidieron la continuación del trabajo del Dr. Luis González Placencia. Como bien dijera el Dr. Ernesto López Portillo, director de Incyde, “la autonomía se paga con el puesto”.

Para nadie es un secreto que el sistema ombudsman en México es un enorme y oneroso aparato de simulación en eso de defender y proteger a la gente de los abusos de la autoridad. El caso de la CEDHDF es aparte. Desde su origen, esta comisión se ha desmarcado del resto y se ha distinguido por su alto grado de autonomía y la cercanía y diálogo con las organizaciones de la sociedad civil. Es, además, la única comisión que cuenta con un diagnóstico de la situación de los derechos humanos en la ciudad de México y un Programa de Derechos Humanos. Ninguna otra comisión, ni la nacional, cuentan con estas herramientas fundamentales. Es posible, según algunos estudios, que no exista en otra parte del mundo.

Aquí es donde entra el malestar de los políticos profesionales. No sólo legisladores del PAN, también del PRI, algunos del PRD y todos los demás. No se alcanzaban las dos terceras partes de la Asamblea Legislativa para ratificar a Luis González Placencia, lo que dio lugar a que éste retirara su solicitud de ratificación por otros cuatro años más. Como señala una nota periodística de la semana pasada: “La ausencia total de argumentos de diputados locales, entre ellos algunos del PRD, que se opusieron a su permanencia al frente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), y la intención de desacreditar su trabajo con información falseada y tergiversada, fueron los motivos que llevaron a Luis González Placencia a dejar sin efecto su solicitud de ratificación por cuatro años como titular del organismo.”[1]

Diferencias políticas siempre las habrá y el diálogo entre diferentes mirando el interés general de la gente, puede generar los acuerdos que más favorezcan la plena vigencia de todos los derechos. Sin embargo, el desempeño de la CDHDF, en particular, por la defensa de las víctimas de la represión policiaca, en particular, generó posiciones en contra, incluso de legisladores perredistas. Pero como el PRD no es un partido político sino la confluencia de varias tribus, también aparece la mano del exjefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, quien rechazó las recomendaciones que le hiciera la CDHDF de González Placencia por la construcción de la supervía poniente. Así las cosas, lo que menos interesa son los derechos humanos, como el mismo extitular de la CDHDF dijera: “lo que hasta ahora hemos visto dista mucho de que el interés detrás de todo esto sea el de los derechos humanos. Pero tengo confianza en que la sociedad civil –me incluyo totalmente en ella– sabrá cuidar el proceso que viene, los perfiles y la actuación de quien me suceda”.[2]

Diversos académicos y activistas de derechos humanos han lamentado esta situación porque, entre otras razones, se trunca uno de los modelos de ombudsman más exitosos en nuestro país. Queda abierta la posibilidad de que estas voces sean escuchadas por la Asamblea Legislativa del DF. Pero también está abierta la posibilidad del nombramiento de un empresario o de un político que no sepa ni uno ni otro de derechos humanos ni de la mejor manera de defenderlos, es decir, con la cercanía a las víctimas de violaciones graves a los derechos humanos y a sus familias.

Si se logró echar abajo la propuesta de IVA a colegiaturas y renta de viviendas, ¿por qué no pensar en el nombramiento de un verdadero defensor del pueblo en la ciudad de México? También es posible que en Jalisco se inicie un proceso de amplia consulta y mejor participación de la sociedad civil organizada en la propuesta y aceptación de alguien que defienda al pueblo y no a los gobernantes, que sepa de derechos humanos y los sepa defender y



[1] Nota de Josefina Quintero M., publicada en La Jornada, jueves 3 de octubre de 2013 p. 37

[2] Ibid.

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